Algo caliente en comidas Filipinas…

Agosto 19, 2008 · Se encuentra en Filipinas, Gastronomía · Comentario 

¿ESTÁ usted cansado de comer lo mismo día tras día? ¿Por qué no deja que Aling María le prepare una sencilla sinigang de mango? Aling María vive en Bay, Laguna, al sur de Manila, y a ella le encantaría preparar esta deliciosa sopa filipina para usted. ¿Cómo la prepara ella?

En primer lugar, ella toma unos cuantos mangos verdes y grandes y escoge algunos ajíes picantes de su huerto para hacer resaltar el sabor. Luego corre al mercado para comprar un bangos (cierta clase de pescado), aunque la sinigang también puede prepararse con langostinos, camarones, carne de res o de cerdo. Puesto que fundamentalmente es una sopa, a usted le toca decidir la cantidad de cada ingrediente que va a usar, pero esta vez Aling María compra dos tomates jugosos y maduros (del tamaño de un puño), varios pedazos del fruto del quingombó, judías (o alubias), una berenjena, un par de largos nabos blancos y bastantes hojas tiernas de kangkong. Si usted no vive en las Filipinas, puede que no tenga hojas de kangkong, pero las espinacas o cualquier otra hoja comestible saben bien.

De vuelta en casa, Aling María parte los mangos en lonjas delgadas y las echa en una olla medio llena de agua hirviendo. Las deja cocer un rato para sazonar el caldo. Una vez que están blandas, las saca de la olla y las tritura con un tenedor para extraerle más sabor, y agrega nuevamente la pulpa y el jugo a la sopa. ¿Se le hace difícil conseguir mangos verdes donde usted vive? ¿Tiene usted manzanas agrias o incluso tomates verdes? Así como con el mango, el cocer en agua cualquiera de estos frutos dará a la sinigang el sabor agrio que la caracteriza. Hasta pudiera utilizarse jugo de limón.

Mientras la sopa se cuece, Aling María limpia el bangos y lo parte en dos pedazos, que luego echa al caldo. Aplasta con los dedos los tomates y deja caer el jugo y la pulpa en la olla, después de lo cual añade los pedazos del fruto del quingombó, las judías y los nabos cortados al tamaño en que usted prefiera comerlos. Las hojas verdes y los ajíes picantes son los últimos ingredientes que se agregan, ya que se cuecen en poco tiempo. Puede añadirle sal y pimienta a gusto.

Éste es un plato muy fácil de preparar y puede hacerse con una gran variedad de ingredientes que a menudo se comen más de una vez a la semana. Debe servirse bien caliente, junto con bastante arroz acabado de cocinar.

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Gusta del chocolate?…Sepa de dónde viene…

Agosto 13, 2008 · Se encuentra en América, Gastronomía · Comentario 

Según los botánicos, el árbol del cacao probablemente ya crecía hace miles de años en Sudamérica, en las cuencas del Amazonas y el Orinoco. Puede que los mayas fueran los primeros en cultivar el cacao, el cual llevaron consigo cuando emigraron a la península de Yucatán. La realeza azteca bebía con gusto una gran cantidad de chocolate amargo que preparaban mezclando semillas de cacao con vino o con maíz fermentado y que luego servían en copas de oro. Por ejemplo, se dice que el emperador Moctezuma tomaba a diario más de cincuenta copas de chocolate.

Al conquistador español Hernán Cortés (1485-1547) le interesaron mucho más las copas de oro que su contenido, pero sí le llamó la atención que los aztecas utilizaran las semillas de cacao como moneda. Sin pérdida de tiempo se apresuró a establecer plantaciones de este “oro”, las cuales resultaron rentables, y España prácticamente controló el mercado del cacao hasta el siglo XVIII.

Los españoles llevaron las semillas a Haití, Trinidad y la isla de Bioko (llamada antes Fernando Poo), situada frente a la costa occidental de África. Desde esta isla se llevó una mazorca del cacao al continente africano, y en la actualidad existe un floreciente mercado de este producto en cuatro naciones de África occidental.

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